MIVERDAD_TUVERDAD_LAVERDAD

sábado 21 de noviembre de 2009

MIRARTE SIN ÁNIMO DE NADA...

Mirarte sin ánimo de nada
Sólo por el placer de verte ahí…
No como objeto de deseo
No…

Verte como un ser humano más
Que camina por la calle
Llenando la ciudad

Una vida más entre tantas,
Pero que para mí
Es tan importante

Los ojos abiertos,
La actitud concentrada,
Las cejas fruncidas
Y el silencio…
Así te veo cuando no estás amándome

Encierras esta tormenta
En una caja cristalina
Me atormenta pensar
Que otra vida se mezcla
Con la tuya…

Y yo no puedo decir nada.

(2009)

viernes 20 de noviembre de 2009

No pensé eso... Que no confiabas en mi... Eso me dolió mucho más que saber que me estabas mintiendo, yo no entendi porque lo hiciste... Pero ¿Qué más te puedo pedir? Si tampoco puedo exigir nada.

Tú me puedes mentir, pero yo no...

jueves 19 de noviembre de 2009

PASTILLAS Y MARATÓN...

Ayer, el día comenzó como el anterior... Sombrío, pero relativamente tranquilo. Yo amanecí como los últimos tres días... Un poco nublada, pero muy tranquila.

A medida que fueron pasando las horas, el clima fue urdiendo un plan para revolver los vientos y las aguas con el fin de dejar caer sobre la ciudad un diluvio digno de un invierno cualquiera. Con el paso de las horas mi mente también urdió la manera de echar abajo mi optimismo...

Estaba despertando y de un trancazo me encerró en alguna celda de la bipolaridad tan propia de esta mujer que escribe...

Todavía sigo despierta... Y ese es un logro más que significativo porque es una prueba fidedigna de que no estoy muerta... Pero, claro, ya no lo diré a los cuatro vientos o de otro modo terminaré como hoy, desvanecida completamente... Ida del mundo real y pidiendo disculpas y dando explicaciones innecesarias al mundo entero a través de este blog y en la vida real...
"Lo peor de esto es sentir que se hace todo mal... Que mis reacciones no son como las de otras personas... Que cada acto mío en un mal día deba ser finiquitado con una disculpa... Esas cosas aburren a cualquiera y me dan rabia, porque antes de todos esos medicamentos que me receta yo no era así", le dije al psiquiatra en la última sesión.
Me exaspera que me mire de esa forma, como que es algo normal, cuando estas cosas no son normales... Me aislan de la realidad y de la gente. Me alejan de lo que soy... Me han vuelto una especie de monstruo que se alimenta de cualquier atisbo de bienestar o normalidad que tenga... Como lo de ayer...

No quiero empeorar de nuevo... Pero la rebeldía a veces me hace empeorar... No dependí de nada nunca, era libre y hacía lo que deseaba, lo que quería... Iba a cualquier parte y ahora me siento presa en esta ciudad, de estos medicamentos y de estas sesiones que son siempre el mismo día o a la misma hora... Nunca un cambio, siempre iguales y la monotonía me da alergia. A veces me rebelo y trato de zafarme de esto y dejo los medicamentos o no los tomo a la hora y trato de olvidar que tengo esto (Dicen mis terapeutas que estoy enferma, yo no me veo como una enferma. No sé que soy, pero no estoy enferma)... El precio que debo pagar son las descompensaciones terribles que tengo y pierdo la noción y me voy a cualquier lugar.

Desde la primera vez que me llevaron a un psiquiatra este 2009 he tenido actitudes que para mí son extrañas... Me enojo de manera diferente y por razones que antes no me enojaban.
"Yo también era de conversar las cosas. De contenerme... No soy así como he sido hoy", dije ayer.
Mi mamá me dijo un día que extrañaba a la Alma de hace un par de años y cuando comenzó a despotricar en contra de "M", porque para ella es el causante de todo esto, yo la detuve...
"Yo me provoqué esto. Tuve que haber hablado apenas me pasó lo de enero. Me guardé eso mucho tiempo, exploté y ahora tratan de restaurarme... Con cierta dificultad... Pero hay que admitir que no siempre las restauraciones dejan las cosas exactamente iguales"...
No aspiro a ser la misma pero quiero ser mejor de lo que soy ahora... Con todos mis deseos, mis instintos, mis ambiciones, mis sentimientos...

Sin desencantarte, sin hacerte sentir que me haces daño porque ese me lo estaba haciendo desde antes de acercarme a tí.

Yo soy la que viste el día que me conociste. Soy la que percibiste ayer en la mañana y el martes en la tarde. Alegre, apasionada, con fuego en el pecho, con ganas de jugar... Libre... Loca... Tentada... Revoltosa... Quiero volver a ser esa, si bien no la misma una parecida... Pero ya no esta especie de bruja, de furia con piernas y brazos que destruye todo lo que toca. Quiero que todos vuelvan a ver a la Alma que fui antes... También quiero que tú la veas, no me gusta a esta Alma tan fea... Esa Alma no la quiero en mi cuerpo porque me invalida para la vida que debo llevar, la que quiero llevar, para la independencia que deseo con ansias... Y asusta a los demás.

Esa te desconcierta... No quiero desconcertarte. En realidad no quiero desconcertarte más a ti, ni a nadie que conozca en el presente, o que pueda conocer en el futuro.

Me hace bien escribir estas cosas aunque sienta que son una especie de patetismo, de historia repetida y de disculpas culposas...

El psicólogo siempre me dice que escriba respecto a como me siento en un cuaderno, yo lo hago aquí aunque lo lea todo el mundo, claro... Él no sabe eso... De hecho hoy tengo maraton terapéutica... Psiquiatra a las 16:00 y psicologo a las 18:00... Primera vez que se me juntan los dos el mismo día.

Ya me cansé de ser rebelde con esto. Tengo que ser más responsable conmigo... Eso...

miércoles 18 de noviembre de 2009

MAÑANA...

Decir mañana... Decir mañana es... ¡Tan antojadizo! Lo que siempre ha existido es el hoy, a ese no hay como renegarlo, tampoco se puede hacer lo mismo con el ayer...

Cada hora es como un día que se va ¿Cómo pretendes decir que en dos horas estaré en tal lugar? En un minuto puedes cambiar de opinión y torcer tu destino, una situación que no a muchos les gusta experimentar...

EL JUEGO (FUEGO)...

Tengo ideas que me rondan la cabeza... Ideas que, para llevarse a cabo, deben contar con dos jugadores en la cancha... Yo sería uno de ellos...
¿Quién será el otro?...
Ayer amanecí con ganas de jugar un rato largo y "Alguien" aparece como intuyendo mi deseo de salir... Pero siempre amparada por la sombra, para que nadie note que estoy allí... Pasando y planeando el juego.
"¿Cuáles son tus fantasías?... Esas cosas que quisiste hacer y no pudiste... Alimenta mi imaginación", me dijo ayer...
Bajo mi piel hay muchos secretos por descubrir y sensaciones que duermen a la espera de que se les deje salir...

Si cierro los ojos recuerdo un placer antiguo... El sometimiento, sus manos apretando mis muñecas y esa respiración agitada junto a mi oído... Era un viernes por la noche de hace dos años, día en que supe que la increíble casualidad y el juego se pueden mezclar, porque nunca pensó que fuera yo y tampoco pensé que fuera él... Pero disfrutamos mucho ese lúdico viernes, aislados de todo y de todos por unas cuantas horas.

Ayer me leyeron la mente a distancia y el instinto fluía despacio de mis dedos, mis manos y mi cuerpo a la espera de un espacio en donde poder esconderlo... El riesgo asoma la cabeza allá en el horizonte, amenazante de alcanzarme y yo me oculto con una sonrisa maliciosa y el cabello desordenado... Camino a su alrededor, alejándome un poco para que no me toque, le sonrío con los labios rojos y los hombros desnudos, con las piernas despojadas... Con las faldas recogidas y encerradas en mis puños. Lo rodeo despacio y cuando veo el riesgo salta hacia mí me alejo y me refugio en la sombra de un abrazo, de un cuerpo, de unas sábanas...

Todos vivimos las mismas cosas de distinta manera, aunque queramos hacer ver al resto del mundo que no es así... En el sur descubrí que puedo jugar siguiendo reglas alternativas a las establecidas de antemano.

De un momento a otro descubro que estoy despertando... Quizás no completamente... Pero abro los ojos y quiero divertirme... Por lo menos mientras dure el regreso de quien era cuando volví a esta ciudad - cárcel.

Yo sigo existiendo a pesar de que dentro de mí hay una que no soy yo, una que se deja llevar por la ira y la tristeza... Que se enferma debido a situaciones insignificantes... Que se hunde en tormentas diminutas dentro de un vaso de agua... Que cree que el amor existe, cuando en realidad no es más que un espejismo...

A esa impostora la encierro cuando quiero vivir de nuevo...
¿Seré capaz de encerrarla ahora?

¿Cuándo fue la última vez que jugué?...

¿Qué nuevos juegos esperan por mí?...

martes 17 de noviembre de 2009

ESCONDERSE...

Me quería esconder en un rincón, daba lo mismo donde estuviera ese lugar en el cual deseaba ocultarme... El asunto era encontrarlo... Y lo hice.

Siempre fui asidua del escondite… Era la última en ser encontrada cuando jugaba a eso de niña… Me he escondido muchas veces, en muchas historias, en muchos brazos y, pocas veces, en medio de algunas sábanas… Me gustaba… Porque esconderse implicaba el escape de algún tipo de riesgo y a ese le prodigué mi amor incondicional desde que decidí vivir sin ningún tipo de atadura mi juventud. Desde los 18 a los 27 estuve enamorada del riesgo y lo que este implicara.

Los deseos de esconderse aparecen de la nada… Son instintivos… Tú no los buscas… Ellos te encuentran y dirigen tu mirada hacia el sitio exacto en donde tus deseos y tu cuerpo serán bien recibidos.

Extraño la época en que no me importaba nada y hacía lo que quería… Me gustaba el escenario en que el instinto de buscar y esconderme de algún riesgo me buscaba y me encontraba… Concepción… Esa ciudad me hizo explorar y darme cuenta de cuáles son mis límites en esto de no tener amarras, porque fueron los dos años más intensos de mi vida… Noté que mis límites son mínimos… Pero existen…

Estaba sola, sin rendirle cuentas a nadie… Mi mente y mi cuerpo hacían lo que mis instintos dictaban. Desde entonces me dejo llevar por ellos cada vez que quiero, cuando no… Los controlo y los duermo…

Casi en la treintena soy distinta y nadie aboga por ser igual toda la vida. La mente evoluciona y las miradas también. A pesar de que admito desear regresar a cierta edad de inocencia, que me evite ver el mundo como lo veo ahora, acepto esto porque natura lo dispuso así y contra natura no se pelea.

Ayer quise esconderme, pero no por algún instinto o riesgo que me excite o entusiasme. Lo malo de esta vida que llevo ahora es que el escondite se traduce también a la nulidad mental que tengo… A que hay días buenos y días malos… A que los medicamentos me aburren… A que me dedico más de lo necesario a estar bien, pero termino estando mal igual porque el cerebro ya lo tengo chamuscado con tanta diatriba a mi vida, a mi cuerpo y a quienes quieren ayudarme amorosamente, aunque crea que lo hacen por lástima.

Yo no era así…
¿Qué mierda me pasó?
Me gustaba la que era cuando viví en Conce o la que llegué a ser hace dos años. Era tan distinta y era mucho más libre de lo que soy ahora, porque me veo libre pero en el fondo estoy tan presa como cualquiera.

Ayer salí de casa sin decir nada, estaba triste sin ganas de mirar a nadie a la cara... Cuando me pongo así me voy y recorro lugares. Fui a “la casa del elefantito feliz”, luego caminé por la plaza, cargué el celular y respiraba hondo, hondo para que esa tristeza molesta y sin fundamentos se me agotara… Camino a la farmacia llamé a la única persona de la cual no me escondería en un momento como este, pero “Alguien” debió cortar por tener una llamada en otra línea… tras eso fui a Byblos y me senté en esa especie de poltrona burdeo a leer la Antología de Alejandra Pizarnik que nunca han vendido... Espero comprarla yo cuando tenga dinero...

Terminé en el cine viendo una película que, presentía, sería pésima… Y lo fue… No me gustó, pero la vi hasta el final.

Antes de que comenzara la proyección de la historia, que se desarrolla entera en un supermercado, “Alguien” volvió a llamar y se reía al ver que no era el único pronombre en este blog... Pues a él, que es uno indefinido (Alguien), se une uno demostrativo (Aquel)…

Me hizo dar cuenta de que no soy la única profanadora de cunas, aunque fuera involuntaria, que existe en el mundo…

Y también me acordé del por qué no quise seguir el asunto con ese sub - 25... Pero claro que eso no se lo dije…

Diciendo las cosas que siento no me va muy bien.

Ayer me escondí en la calle y sólo una persona supo donde estaba, porque yo quise dejarme ver ante él… Aunque no estuviéramos uno frente al otro.

Sé que si escarbo un poco podré encontrar aunque sea un ápice de lo que era antes de este terremoto que me dejó tirada en forma de escombros por todos lados…

Alma sigue siendo apasionada. Sigue cultivando su instinto, su intensidad a la hora de dejarse dominar por ellos. Alma siente que ya no es la misma, pero a pesar de todo el fuego en su pecho no se extingue. Alma siente que es vulnerable y siempre lo supo, pero se negaba a aceptarlo… De haberlo hecho jamás hubiera vivido todo lo que vivió en esa ciudad sureña durante dos años y nunca hubiera conocido lo exquisito que es buscar el riesgo y esconderse de él.

lunes 16 de noviembre de 2009

Tengo una tristeza gigante... Ganas de llorar... Deseos de no salir de casa ni levantarme de la cama... Justo todo lo que tanta pastilla quiere evitar y yo sigo las órdenes médicas... Me las tomo todas, el problema es que las pastillas calman mi mente, pero de nada sirve si tengo el pecho reventado y el corazón a medio latir por haber intentado caminar en sentido equivocado...

Y "AQUEL" DIJO QUE NO, ES NO...

Todos me preguntan lo mismo cuando ven las cicatrices, otros simplemente fingen no verlas y sinceramente me gustaría bastante que todos fueran igual a los otros…

La primera vez que lo vi "Aquel" jugaba a la pelota, tenía 9 años y yo, a mis 16, lo encontré tan tierno… Porque era tierno… Risueño y tenía esa mirada de hombre cincuentón. Todos le decían viejo chico, porque llevaba una infancia normal, pero su razonamiento era el de un hombre hecho y derecho.

Todavía me acuerdo. Moreno, patas flacas, chascón y siempre sucio por tanto juego en el jardín de aquella casa que ya no está.

13 años después "Aquel" lleva una juventud post – adolescencia normal, muy acorde a sus 22 años, pero su razonamiento sigue siendo el de un viejo chico y creo que por eso nos llevamos tan bien desde que volvimos a vernos hace un año.

Él también vio las cicatrices…
“¿Por qué hiciste eso?… ¿Por qué te haces esas cosas? No tienes ninguna razón para hacer algo como eso y no lo entiendo si eres joven, inteligente... ¿En qué quedamos cuando saliste de la clínica? Que no ibas a hacer más tonteras contra ti misma"
"Aquel" sabe de mis periplos por este mundo de las terapias, de los médicos, de las descompensaciones y las crisis y siempre, desde que volvimos a vernos hace un año, he sabido que le atraigo, pero nunca le di importancia porque lo conocí siendo un niñito y me faltan dos años para cumplir los 30 hundida en un mar de contrariedades emocionales, amorosas y desórdenes mentales, además de una tesis que se ha visto postergada porque “P” me invita a salir y le digo que no… Nada queda del moreno flaquito y chascón que jugaba a la pelota... Hasta dulces le compraba... Aunque quiera no puedo verlo con los mismos ojos que él me mira...

Entre sábado y domingo "Aquel" y yo veíamos “El Padrino II” y comentábamos lo notables que estuvieron De Niro y Al Paccino en esa versión, entonces pasó el pequeño incidente...
“Perdona… O sea… Lo hice sin pensar, Alma…”

“No, está bien… A veces es bueno hacer cosas sin pensar… Pero… Ahora, en este momento, no… Mi cabeza está en otro lado...”

“El beso fue una volada mía... Tú me gustas y no sé donde tendrás tu cabeza... Pero espero que no sufras debido a eso, o que eso te haga mal..."

"Yo te veo sólo como un amigo... Lo que me ocupe la cabeza en este momento... Se pasará... A lo mejor me hace mal... No sé, pero... Por eso mismo no puedo, ni contigo ni con otro... Prefiero dejar el tema hasta acá"

"Bueno... No, es no... Lo que tenemos como amigos también es bueno. Para qué mezclarlo con algo más”…
Hacía tiempo no besaba a una persona que no fuera “Alguien” aunque, si lee esto, no me crea…

Le vi la mirada de frustración mezclada con desilusión... Me sorprendió ver que en serio le gusto un poco... O harto... Le importo más que como una amiga, le importo más de lo que pensaba.

"Aquel" era el segundo chico sub – 25 que besaba desde que volví a Talca hace seis años, pero si bien impedí que fuera más de un beso, no fue del todo malo… Pero es mejor ser nada más que amigos…

Nunca hablé de él aquí porque su participación en mi vida era esporádica. No nos vemos mucho, no vivimos en la misma ciudad, pero cuando nos encontramos conversamos mucho, hablamos de lo que hemos hecho en ese periodo incierto... Ese en que cada uno hace su vida sin saber del otro. Jamás pensé que fuera capaz de besarme. Fue una de esas cosas que en verdad no esperas...
“La verdad es que, independiente de lo que pasó no quiero nada con nadie, ‘S’, le dije a la chica de supermercado por el fin de semana.

“Hay que probar algo distinto, amigui”

“Yo no quiero. Creo que por un buen tiempo… Un largo, largo tiempo”

“Pero da lo mismo que sea pendejo, Alma. Cambia el switch...”

“No es que sea pendejo, ni que tenga que cambiar el switch… Es que no quiero nada…”
Me da lo mismo que, hasta hace unos días, “Alguien” me haya dicho que debía conocer a otra persona. Yo no quiero… Y aunque quisiera no puedo.

Como "Aquel" dijo… No, es no.

viernes 13 de noviembre de 2009

TITUBEAS...

Titubeas mientras recorres el contorno de mi cuerpo
Y tus labios exploran mi cuello
Mis manos ansiosas aprisionan tu sexo
Y los besos arden en un vaivén peligroso
Las lenguas entrelazadas ansían la compenetración de los cuerpos

Titubeas mientras un fuego interior dirige tus actos
Te detienes y me observas,
Te agitas y me besas
Me aprisionas la cintura mientras tus palmas me invaden bajo la ropa

De espaldas me apegas a tu cuerpo
Te siento tan cerca
Tu gemido callado sólo es perceptible para mi oído
Me deseas fundida en ti
Y yo te deseo dentro de mí…

A pesar de todo, paradójicamente entre tus actos
Titubeas
Vuelves a detenerte…
“No puedo continuar”
La contención se tensa con mi cuerpo entre tus brazos

Quieres seguir…
Pero no puedes…
“Te deseo”, me dices…
Yo también te deseo
También quiero algo de ti en mi sistema
Poseerte completamente…
Pero…
Lastima…
Es el tiempo quien nos cierra la puerta...

(2009)

EN ESTOS DÍAS...

Desde hace días y días… Muchos días… Son días. Tengo la cabeza en cualquier parte, menos donde debería. Pienso cualquier cosa, es como si por accidente cayera en medio de un remolino y la violencia del movimiento me estrujara todo y me quedara solo el caparazón, eso nada más. Aparte de todo está la inseguridad, la fragilidad, el temor… La necesidad intensa de estar tranquila, que al final me estresa y me devuelva a todo lo demás.

Yo veo complejidad en donde existe la simpleza. Soy enfermizamente perfeccionista… Soy intensa… Soy callada… Soy extraña. En el liceo, aparte de gordita y perna, me encontraban oscura, lo que hoy en día se conoce como una chica EMO. Soy cualquier cosa, menos una mujer común y corriente. La gente me ve como los del Real Madrid ven a Pellegrini, de primera lo amaban y ahora lo quieren tirar para la cola porque dicen que el cuadro merengue le quedó grande…
¿A mí qué me queda grande?
Decir que la vida sería muy cliché, podría reemplazar aquella palabra diciendo que me queda grande la edad, porque actúo como una pendeja que no sabe afrontar gran parte lo que le trae el día a día, porque tengo rabietas y esas sólo son perdonables en una niña, en una mujer la tolerancia a éstas es digno de un profundo análisis.
“Me gustaría volver a ser niña”, le dije a “S” el domingo pasado.

“¡Por qué, para qué! Déjate de tonteras”

“Porque cuando eras chica no te preocupabas de lo que te preocupas ahora, las cosas que te afectan a esta edad… O más adelante… no te hacían ni cosquillas siendo chica”
Aún con eso ella me siguió mirando con el seño fruncido.

Ayer en la mañana mi mamá me miraba mientras tomaba desayuno y de un momento a otro me tomó la mano y me preguntó porque estoy así, que no era como antes sino que ahora era distinto…
“Es como si te fueras apagando y de repente explotas como un volcán…”
Yo no sé… Será la cabeza… Que estoy enferma de algo… Que a veces las locuras se vuelven ideas que me martillan un poco el sentido… Pueden ser tantas cosas. Lo único seguro aquí es que desde hace días me he sentido patética, rara, atormentada… Todo lo que fastidia…

Me asustan muchas cosas desde que se me desbordaron las emociones a principios del 2009, entre ellas que se desborden de nuevo. Me asusta que mi rabia me aleje del mundo que está allá afuera.

Me asusta mi ansiedad. Me asusta volver a tener la impulsividad que he tenido en estos últimos días, no poder dominarla otra vez como la había dominado hasta hace pocos meses.

Me da lata ser así como soy justo ahora. También me da lata no ser como hace un año, cuando andaba contenta en medio de mis compañeros de la universidad… Como cuando fuimos a ese seminario en Santo Tomás y nos reímos toda la tarde y luego nos fuimos de vuelta a la universidad apretados en el auto de “C” y nos seguimos riendo en el casino, sacándonos fotos con el profe de cultura y espectáculos, tomando once colectivamente y tarareando las canciones de la radio que siempre sintonizaban en ese lugar, “FM Dos”, ya entonces ese profesor me decía que tenía que dejar de vivir del pasado.
“El pasado siempre es bueno, Alma, pero por un rato corto, dejarlo salir de vez en cuando, no vivir las 24 horas del día en él”
Me gustaba esa época. Ahora no sé que me gusta, tal vez prefiero que no me guste nada hasta que aparezca otra época que me guste, tal vez no vuelva a ser la que era, pero supongo que seré mejor de lo que soy ahora. Ya dejaré de hacerles daño a quienes quiero y a quienes aprecio… A quienes les tengo afecto. Así también dejo de sorprenderme de mí misma, de ser tan drástica y dejo de pintarme la cara con colores que no son los míos, que me hacen parecer algo que no soy en realidad, que hacen que otros me desconozcan. Esa no soy yo… No soy monstruosa… La que soy está escondida debajo de todo y no es tan mala, ni tan perversa, ni tan desconocida, ni tan desconcertante, ni tan perra.

Aún no sé cómo es que me tienes tanta paciencia tras todo lo que me ha pasado en estos días , todo lo que hice, lo que te hice y todo lo que leíste en estos días…

jueves 12 de noviembre de 2009

ESPERO (MARIO BENEDETTI)...

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....

miércoles 11 de noviembre de 2009

AMOR DE TARDE (MARIO BENEDETTI)...

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

sábado 7 de noviembre de 2009

SABERTE AQUÍ (MARIO BENEDETTI)...

Podés querer el alba
cuando quieras
he conservado intacto
tu paisaje.

Podés querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras
aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso
y mucho más.

Esta noche otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo
giratorio
en esta paz ahora
dirás
quiero esta paz.

Ahora podés
venir a reclamarme
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí.

He conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta dónde
está intacto sin vos.

Podés querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras
aunque el pasado sea
despiadado
y hostil...

Aunque contigo traigas
dolor y otros milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.